
5 errores comunes al gestionar una fundación en Colombia
COLCES Editorial
La importancia de una gestión sólida
Gestionar una fundación o entidad sin ánimo de lucro va mucho más allá de tener buenas intenciones. Requiere conocimiento legal, disciplina financiera, gobernanza efectiva y una estrategia clara. Sin embargo, muchas organizaciones en Colombia cometen errores que comprometen su sostenibilidad y credibilidad.
En COLCES hemos identificado cinco errores recurrentes que, de abordarse a tiempo, pueden marcar la diferencia entre una organización que crece y una que desaparece.
Error 1: No llevar contabilidad formal
Uno de los errores más graves y frecuentes es la falta de registros contables organizados. Muchas ESAL operan con cuadernos informales o hojas de cálculo básicas, sin cumplir con las normas contables colombianas (NIF para microempresas o NIIF plenas, según el caso).
La contabilidad no es solo una obligación legal: es una herramienta de gestión que permite tomar decisiones informadas, rendir cuentas a donantes y acceder a financiamiento. Sin contabilidad formal, la entidad no puede solicitar su calificación en el Régimen Tributario Especial ni emitir certificados de donación válidos.
“La transparencia financiera no es opcional para las ESAL en Colombia. Es un requisito legal y una obligación ética con la sociedad.
Error 2: Confundir gobierno corporativo con burocracia
Muchas fundaciones pequeñas operan de manera informal, con decisiones concentradas en una sola persona (generalmente el representante legal) sin actas de junta directiva, sin reuniones periódicas del máximo órgano, y sin seguimiento a los acuerdos tomados.
El gobierno corporativo no es burocracia: es el sistema de reglas, prácticas y procesos que garantizan que la organización funcione de manera transparente y responsable. Sin él, se generan riesgos legales, conflictos entre asociados y pérdida de credibilidad.
